Tengo ganas de escribir, y no sé de qué...
Quizás todo sea tan oscuro e imprevisto que se carga de misterio...o quizás es tan claro y conciso que prefiera no verlo...
Giros de ciento ochenta grados. El tiempo pasa, y no sé hacia donde camino.
Quizás ni siquiera me encuentre caminando...
Porque habia un pulpo que quería ser mascota de compañía, ¿o una cabra que quería ser perro?...
No lo recuerdo muy bien...ahora, hay pocas cosas que recuerde...
Y siento que se pierde el misterio, y lo miro desde lejos y por mucho que intento alcanzarlo, él vuela alto, y mis alas esta noche parecen haberse roto, o tienen ya agujetas de haberla utilizado durante tanto tiempo.
¿Y si ni siquiera tengo alas?¿y si todo es una broma de esta juguetona vida?
Ríete conmigo al mediodía, antes de almorzar, mientras tocamos con los pies el suelo y dejamos ya de volar siempre tan alto!
Pero...mientras nos reimos de las nubes no me sueltes, estoy tan cerca del suelo que tengo miedo a caer...
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